<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=1609420709362109&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
    LA CULTURA DE LA PROPIEDAD

    LA CULTURA DE LA PROPIEDAD

    Recibe todas las novedades

    Hoy martes 24 de noviembre la Vanguardia ha publicado un artículo que evidencia la continuidad de la cultura de la propiedad en España. Aunque la crisis ha propiciado una lenta progresión del alquiler, tan sólo un 21, 2% escoge esta opción. El 78,8% de la población prefiere la vivienda en propiedad.

    propiedad o alquiler por países Vivendex servicios inmobiliarios barcelona zona alta

    De hecho, la media europea sitúa la proporción en 70-30, también con predominio de los propietarios. ¿Por qué motivos preferimos que el piso sea nuestro y sólo nuestro?

    Una mente racional citaría aquí como respuesta el listado de las ventajas que ofrece la propiedad:

    • El coste de los intereses de la hipoteca es menor que el del alquiler.
    • Como inversión a largo plazo un inmueble no es mal negocio, ya que podrás amortizar y rentabilizar.
    • Quizá incluso venderás el piso cuando seas mayor y utilizarás el dinero para la jubilación.
    • Si se trata de la casa donde deseamos pasar el resto de nuestra vida, con la compra podremos reformar y decorar de acuerdo con nuestros gustos sin limitaciones impuestas por un arrendador.

    Buy or rent alquiler compra casa dúplex piso ático barcelona zona alta inmobiliaria

    Todo ello es bien cierto pero también lo es que muchas veces las personas no tomamos decisiones de manera completamente racional, la intuición tiene un papel en el proceso. Si estamos de buen humor, según el psicólogo de Vries, sobrestimamos nuestras posibilidades. ¿Acabas de enamorarte y de conseguir un contrato fijo? Frena un segundo y piensa, esto no conlleva necesariamente que puedas asumir una gran inversión económica. A veces es así – en tal caso ¡adelante, contacta con Vivendex!- y a veces no.

    La compra d’un inmoble, por suerte, es suficientemente importante como para incitar este tipo de reflexión. No es como en el supermercado, donde nos guiamos por impresiones, i sin embargo los impulsos pueden desviar nuestros argumentos hacia donde más les convenga.

    Por ejemplo, a menudo pensamos en el estilo de vida que llevan nuestros padres, hermanos, amigos, y como ellos han comprado nos sentimos inclinados a hacer lo mismo. Un alquiler supone absurdas sensaciones de fracaso. Pensamos también, en el fondo, que si el piso es nuestro nunca acabaremos en la calle, siempre tendremos un lugar cuando lo necesitemos, sin darnos cuenta de que endeudarnos nos puede conducir a su vez, en determinadas circunstancias, hacia el mismo trágico destino.

    La compra sigue siendo, claro está, la mejor opción en muchos casos, la posesión da fin a las necesidades que nos motivan a la acción y eso nos tranquiliza, aporta cierta felicidad.

    En casos extremos, les personas incluso se enganchan a esta falsa seguridad. Pondremos un ejemplo que es fruto de la experiencia de uno de nuestros asesores:

    La semana pasada, caminando por la calle, Carlos vio un cartel de un piso en venta y quiso preguntar al propietario si le interesarían nuestros servicios. La persona en cuestión se mostró muy animada y lo invitó a visitar la casa, grande y muy bien situada, enseguida. Al llegar, sin embargo, Carlos se dio cuenta de algo extraño. El piso estaba lleno hasta los topes de cosas aleatorias: jarrones, libros, figuras, espejos, candelabros, velas...

    Evidentemente, el síndrome de diógenes sólo es el polo poco saludable de un impulso natural y humano hacia la propiedad.

    Autor: Marina Arall,

                   Vivendex marketing manager

    vivendex

    Vivendex

    Specialists in real estate

    vivendex@vivendex.com

    Recibe todas las novedades

    También te puede interesar: