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    Somos defensores del pequeño comercio que te hace sentir como en casa

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    Ya lo hemos dicho en muchas ocasiones. En Vivendex nos gusta el trato de proximidad con nuestros clientes. Y de esta filosofía han nacido amistades y sobretodo excelentes relaciones con nuestros vecinos. Hoy queremos hablaros de Flis Flas, una tienda y taller de motos, con una historia emocionante detrás. El esfuerzo y la perseverancia han llevado este comercio a ser un referente en el barrio. ¿Te quedas a conocer su historia?

    Hagamos las presentaciones con el lector. ¿Quién es Flis Flas? ¿Qué hace?

    Soy Eulàlia, tengo 35 años y soy madre de Martina (8) y Rita (4). Al lado de Fede, mi hermano de 36 años y padre de Frederic (5) y Ferran (3), somos la segunda generación de Flis Flas, que justo este año está de aniversario: 40 años. No entendemos otro día a día que no sea al lado de una moto, y ya no hablo de la pasión por las competiciones e ídolos, sinó de la moto como vehículo indispensable en una ciudad tan privilegiada por clima y orografía como es Barcelona.

    Detrás de cualquier empresa hay un emprendedor. Explícanos los orígenes de Flis Flas, que como comentas vive ya su segunda generación.

    El emprendedor real de este proyecto es nuestro padre, Fede Porta, y ¡vaya emprendedor! Al lado de Eulàlia Vidal, nuestra madre, que siempre ha estado a su lado de forma incondicional y donde no llegaba uno lo hacía el otro. En esa época el tema de las motos era muy distinto al panorama que tenemos ahora. Sólo unos pocos con mucha pasión y un poco de dinero, podían permitirse una motocicleta. Fede no tenía dinero, pero la pasión lo desbordaba y con 14 años seguía a sus ídolos allí donde podía. Montjuïc era su meca y con los años se hizo un hueco y encontró su lugar. No estudió nunca, y sus padres estaban preocupados, pero él era imparable e indomable y a los 25 años empezó a reparar motos por su cuenta después de aprender en distintos talleres, y pasear por la mítica fábrica OSSA, donde trabajaba nuestro abuelo. Siempre estuvo en contacto con las motos y los apasionados de las motos y se plantó con su negocio en un pequeño espacio en un sótano de la Plaza Cardona, en Sant Gervasi.

    Logró la confianza de la marca Guzzi y el boca a boca le iba dando nombre. Siempre con un trato impecable a las motos y a las personas. Hasta que llegaron las primeras motos japonesas urbanas, las Honda SH75, los inicios de la revolución motorística en Barcelona. Comienza una nueva etapa que se alarga hasta nuestros días. Flis Flas fue el primer Servicio Técnico Oficial de Honda, a los pocos años lo nombró Concesionario Oficial Honda y llega el momento de ampliar el taller y abrir una pequeña tienda conectada con el taller, en la calle Aribau 278. Una vez más apuesta por una forma innovadora de hacer las cosas y diseña una tienda muy moderna para la época. Se da cuenta que lo más importante son las personas, el trato con ellas, el saber hacer y estar y sin ningún esfuerzo (en este sentido) y con el trabajo bien hecho, va ganando clientes, ya no son tan apasionados de la moto, sino personas que por su día a día necesitan desplazarse en moto y como es un mundo desconocido por ellos quieren alguien que les aconseje y en quien confiar. Esta filosofía de proximidad es la que hemos aprendido muy pequeños ya día de hoy no entendemos otra manera de hacer las cosas. Esto lo hace extensible al equipo humano que forma Flis Flas, apasionados del trabajo bien hecho y fieles, el jefe de taller, por ejemplo uno de los mecánicos más reconocidos en este sector, lleva toda la vida con nosotros.

    Motos Flis Flas

    En un mundo global, donde las dinámicas son también globales, existen los comercios y las empresas de proximidad. Estamos situados en una zona de Barcelona donde esta red de vecinos es muy importante. Háblanos  de esta proximidad de barrio, como la vivís y como la fomentáis.

    Tenemos la suerte de tener un taller completamente abierto a los clientes que mientras las motos están sobre el banco de reparaciones el cliente tiene acceso, todo lo tenemos a la vista y el acceso es libre, indispensable para generar confianza y proximidad.

    Somos totalmente conscientes y defensores de la necesidad de la supervivencia del pequeño comercio, el que te hace sentir como en casa, en el que puedes entrar con los ojos cerrados que sabes que no te engañan y que la calidad que recibirás es superior. Porque al final todo esto conlleva un ahorro. Lo tienes al lado de casa, no tienes que hacer largos desplazamientos y sabes que te cuidarán. No se te intentará vender la moto, porqué de lo que se trata es de fidelizar y que todo el mundo vuelva. A nosotros particularmente nos emocionan las familias motorizadas que siguen viniendo al taller desde hace un montón de años. Tenemos familias que vienen hasta 3 generaciones. Mi hermano y yo nos encontramos hablando con los hijos y nietos de los clientes de los padres y eso te hace dar cuenta de que es importantísimo cuidar este patrimonio. Es por ello que estamos en constante mejora, invirtiendo y cuidando el negocio. Apenas hace un año hemos ampliado la parte de tienda para poder ampliar nuestra oferta y siempre apostando por el barrio donde hemos nacido. Y de verdad que cuando entran los vecinos a felicitarte, el orgullo es enorme y hace que en el día a día nos esforcemos más. Intentamos anticiparnos a las necesidades de nuestros clientes, primando calidad, atención y rapidez. El que va en moto no sabe estar sin ella. Por eso tenemos el servicio de moto de sustitución mientras está la moto en revisión. Pequeños grandes esfuerzos que la gente acaba valorando mucho. Y si todos los pequeños seguimos la línea de la proximidad estamos potenciando el eje comercial de nuestra zona, y el que viene a comprar o ver una moto a Flis Flas, seguramente comprará el diario al vecino, hará el café en la plaza y el que compra la fruta en la esquina seguramente un día entrará a ver un modelo de nuestras motos cuando quiera una, por lo tanto todos somos parte de la misma partida.

    Queda claro entonces que los vecinos son importantes. ¿Cómo es la relación con Vivendex?

    Nuestra relación con Vivendex es el claro ejemplo de la importancia de las relaciones, Vivendex fue a Flis Flas recomendado por amistades comunes, y como estamos cerca, enseguida vimos que compartíamos inquietudes y maneras de hacer. Creemos absolutamente en las sinergias que se pueden producir entre nosotros y nuestros clientes, aun siendo de sectores tan dispares y vemos la relación como una oportunidad. Creemos que la telaraña que se puede ladrar no tiene límite y con la energía de todos podemos hacer de los comercios de barrio un pilar para muchas familias y sacar muchos dolores de cabeza del día a día. Y si encima conseguimos hacer lo que nos gusta, ya no tenemos nada más que decir.

    Por cierto, una última cosa, gracias por hacernos partícipes con vosotros y mucha suerte.

    Pues con el mismo deseo de suerte para Flis Flas, acabamos esta charla.

    Helena Mercadal

    10-noviembre-2014 | Etiquetas: Entrevistas

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    vivendex@vivendex.com

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