<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=1609420709362109&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">

5 cosas que horrorizan a los vendedores de pisos en Barcelona

Si ya te has adentrado en el proceso de vender tu vivienda, seguro que ya te has topado con ciertos baches por el camino. A pesar de los buenos datos que el sector inmobiliario de Barcelona ha dejado durante el tercer trimestre de 2018, el proceso de venta no es precisamente un camino de rosas para los vendedores.

El trayecto se vuelve aún más inestable para aquellos propietarios que deciden llevar a cabo el proceso de manera particular, ya que serán ellos los que tengan que lidiar con cada uno de los problemas que vayan surgiendo, algo para lo que no están acostumbrados.

Si eres nuevo en el asunto y vas a adentrarte por vez primera en la venta de un piso en Barcelona, a continuación te adelantamos 5 cosas podrían hacerte desesperar sobre tu posible comprador.

De igual manera, para que cuentes con las herramientas apropiadas para el camino que vas a iniciar, te facilitamos una guía especialmente diseñada para el vendedor de viviendas en Barcelona

Guía del Vendedor Vivendex

1. Visitas y visitas sin fin

Que nuestro piso en venta reciba visitas es buena señal, querrá decir que existe un número importante de compradores potenciales que han mostrado interés en él. Sin embargo, si un mismo comprador solicita continuas visitas a nuestro inmueble sin lanzar ningún tipo de oferta económica, comienza a preocuparte. Probablemente, lo único que estés consiguiendo sea perder el tiempo.

La compra de una vivienda es una de las compras más importantes (por no decir la más importante), por lo que es normal que a los compradores les surjan miles de dudas e indecisiones. Una, dos e incluso tres visitas a una vivienda antes de lanzar una oferta, puede ser algo entendible, pero si el número de visitas va en aumento, te aconsejamos que comiences a tomar cartas en el asunto. 

Hay compradores que acuden a las visitas con familiares, diseñadores, electricistas, constructores... y se dedican a pasar horas y horas midiendo cada rincón de la casa. La compra de una vivienda es una gran inversión, pero antes de llevar profesionales de todo tipo, quizás convendría que el comprador dé ciertos pasos que demuestren un interés real por adquirir nuestra vivienda.

2. Ofertas demasiado bajas

Pero tan molesto es para los vendedores recibir continuas visitas de un comprador sin haber lanzado una oferta económica, como lanzar una oferta por un precio irrisorio. Hay compradores, que, como tónica habitual, se dedican a lanzar ofertas un 20% o 30% por debajo del precio de venta sin comprobar siquiera si el precio ofertado es acorde o no a la situación del inmueble. 

A la hora de lanzar una oferta, los compradores siempre deben justificar su bajada: realizando un estudio del precio por metro cuadrado medio en la zona, alegando posibles reformas, valorando el estado de la misma etc. Si la justificación es acorde a la realidad del inmueble, probablemente el vendedor acabe aceptando la oferta, pero si no es así, lo más seguro es que se sienta ofendido y se cierre por banda ante posibles ofertas de precio que realice en el futuro, aunque estas sean sustancialmente más elevadas. 

3. Solicitar rebajas sobre un precio ya pactado

Hay compradores que realizan una oferta de precio sabiendo que posteriormente van a faltar a su palabra, retirándola o realizando otra oferta menor. Este tipo de acciones, lo único que consiguen es añadir mayor estrés al proceso y generar desconfianza entre las partes involucradas.

Las ofertas económicas, ya sean de manera oral o por escrito, deben ser respetadas. Es normal que, si durante el proceso de compra surge algún desperfecto o problema, se proceda a una renegociación de precio. Sin embargo, proponer una bajada sin motivo aparente una vez que el precio ya ha sido pactado, lo único que conseguirá será dar por terminada la negociación.

4. Demasiadas preguntas

Está claro que para comprar un piso en Barcelona hay que preguntar, preguntar y volver a preguntar. Pero volver locos a los propietarios sobre permisos de construcción, comprobación de registros oficiales o investigaciones sesudas de impuestos cuando solo se está curioseando el mercado, hace que estos compradores acaben en la lista negra de los propietarios.

El proceso de compra de una vivienda es un procedimiento largo que puede durar incluso años. Que los compradores comiencen a tantear el mercado visitando alguna vivienda teniendo claro que todavía no van a comprar, es algo lícito. Lo que no lo es, es marear a los vendedores con preguntas y demandas incesantes cuando saben perfectamente que todavía pasarán años hasta que se decidan a tomar su decisión de compra.

Estas acciones, lo único que consiguen es hacer perder el tiempo a las partes implicadas: compradores, vendedores, y si procede, a agentes inmobiliarios. 

5. Falta de respeto por las visitas

Si se acuerda una visita un día, a una hora, esa cita hay que respetarla. Vale, a todo el mundo le pueden surgir imprevistos que obliguen a adelantar o retrasar la cita, pero hacerlo sin motivo alguno, solo conseguirá que la otra parte involucrada en el proceso, no nos tome en serio.

Hay compradores que marean cambiando continuamente las citas acordadas, algo que desde luego no sienta nada bien a la parte vendedora. Pero algunos van incluso más allá, faltando a la cita sin volver a dar señales de vida sobre su intención de compra.

Si como propietario te encuentras ante un comprador de este tipo, te recomendamos que la primera vez intentes armarte de paciencia (recuerda que a todo el mundo le puede surgir un imprevisto), pero si el comprador vuelve a caer en el mismo error, olvídate de él.

Un comprador que no muestra respeto durante los primeros pasos de la compraventa, probablemente tampoco lo hará al final del trayecto, haciéndote perder un tiempo muy valioso que podrías haber empleado con otros compradores.

Conclusión

Iniciar el proceso de venta de un piso en Barcelona de manera particular, no es tarea sencilla. Hay que tener las ganas, el tiempo y la experiencia suficiente como para poder gestionar con soltura la multitud de visitas y peticiones de los compradores más exigentes.

La tarea se complica aún más cuando llega el momento de preparar el papeleo: certificados, cédula de habitabilidad, contratos... Si necesitas vender un piso en Barcelona y necesitas que un profesional gestione por ti los trámites más difíciles, cuenta con la ayuda de Vivendex

 

También podría interesarle:

Recibe las novedades

    Artículos por Etiqueta

    ver todos

    Vivendex en Twitter